
La foto me la tomó Eduardo Arcos
Pues ya saben que no posteo inmediatamente después de lo acontecido. Las razones son varias: no tengo tiempo, no me interesa obtener la “primicia” (no soy medio de comunicación tradicional, apurado por las urgencias de la competencia mediática), prefiero darle tiempo a la refexión, me gusta leer primero lo que otros han escrito para así no repetir o aportar algo más, etcétera.
Bueno, con respecto a la reunión lo importante, desde luego, fue la explicación que dieron los representantes de Creative Commons México acerca de esta licencia y su adaptación a nuestro país.
En términos extremadamente simplificados. La licencia Creative Commons es un permiso que el autor de cualquier página web (weblog, foro, portal, etc) concede para que otros puedan hacer uso de los contenidos. Esta licencia permite que el autor decida en qué forma se pueden usar sus contenidos, es decir, puede permitir que solamente se copie, citando al autor, pero que no se use (o sí) para fines comerciales, que se altere (o no) el contenido, etcétera.
Todas estas opciones las define el autor del sitio cuando elige su licencia Creative Commons. No tiene efectos legales, al menos en México. Lo que sucede entonces es que es como un contrato que se pone en el sitio web para que, si hay algún conflicto legal, el autor diga que cierto uso no fue permitido o también para que quien usa cierto contenido sepa en qué términos lo puede o no hacer, sin tener que pedir permiso como en las tradicionales licencias Copyrigth.
Existe un video en español, titulado Sé creativo que explica, en palabras muy claras y con ejemplos, de qué se trata esta licencia.
Sin embargo no todo es tan sencillo y bonito como parece, sino que hay una serie de implicaciones que complejizan el asunto. En España, por ejemplo hay quienes afirman que la licencia Creative Commons no es necesaria porque la legislación de ese país ya permite lo que ofrece la CC, es decir, no es necesaria. La argumentación está aquí, en el blog de Blogespierre. Aquí cabe preguntarle a León Felipe Sánchez y Jorge Ringenbach, responsables de elaborar la licencia para México, si no sucede lo mismo en nuestro país. La verdad no tengo ni idea, así que sería pertinente que ellos ahondaran más en el asunto, como abogangsters que son.
Por otra parte, también a partir de esta licencia se podría dar el caso de que alguien actúe de mala fe. Sin embargo, esto también está a debate. Una discusión de este tipo la generó Gemma Ferreres, de Tinta China, en un post en el que se queja justamente de que alguien abusó (o pudo abusar) de la licencia CC con la que protege su sitio. Esto da lugar también para reflexionar qué tanto en realidad uno puede estar dispuesto a usar una licencia de este tipo (con ello no quiero decir que Gemma no lo esté), sino solo que a partir de su post genera estas cuestiones para la reflexión.
Por cierto, Yahoo puso un sistema de búsqueda de contenidos protegidos bajo la CC. En esta página CC central también ofrece una herramienta de búsqueda para los contenidos protegidos bajo la CC.