Hoy 19 de septiembre cumple 22 años el periódico mexicano La Jornada, un medio de comunicación sesgado y nada imparcial, tal como lo manifiesta el editorial de hoy:
Por elemental congruencia con sus principios fundacionales, este diario dará cobertura y espacio a ese bando del desencanto que encarna también, paradójicamente, la esperanza de millones de mexicanos: los excluidos de siempre.
Por su parte, los medios de comunicación, en especial las televisoras Televisa y TV Azteca, y periódicos como Reforma son también medios sesgados y parciales; la gran diferencia es que estos medios (y para ser más específico sus propietarios) están enquistados en distintos niveles de poder a los cuales representan y defienden a través de su influyente espacio simbólico; además de que no revelan su connivencia con tales poderes, antes bien, se escudan tras el velo de los grandes pilares (hoy en franco derrumbe) del periodismo: objetividad y veracidad.
Que La Jornada se haya enfrentado a ellos merece un aplauso (por supuesto, de los jodidos) ya que la convierte en una fuente de información que es casi un oasis en el espectro de medios de comunicación en México, aun con todos sus vicios, propios de un medio que dice, con claridad, de qué lado se ubica.
Veintidós años apenas, felicidades.