Regreso luego de una ausencia prolongada, debido a algunos proyectos que daré a conocer aquí en un par de semanas. No, no estuve embriagándome en diciembre (bueno, no mucho).
Ahora entremos en materia: me entero que Katia D’Artigues, reportera que ha pasado por El Financiero (donde empecé a leerla sin mucha sorpresa), El Universal en papel y en línea y en TV Azteca con un buen programa, ahora tiene un blog.
Cuando Katia escribía en El Financiero yo empezaba la carrera y concebía el periodismo como algo muy serio y muy profesional, acartonado, vamos, y Katia me parecía de “segunda línea”, que no era una reportera seria. Con el paso del tiempo y unos años en el ejercicio periodístico esa percepción cambió en mí y dejé de pensar al periodismo como una actividad en la que los periodistas decían la verdad, y si no la decían, tampoco tenía sentido valorar su lenguaje duro, impersonal ni frustradamente objetivo.
Katia, entonces, escribía con desenfado, sin preocuparse demasiado por las formas (o quizá su forma era esa, creo que así llamó la atención), escribía entonces con voz propia, como si fuera una persona y no una pluma mal entrenada para escribir en pirámide invertida y sin adjetivos calificativos, escribía, pues, como un blogger, unos tres años antes de que Jorn Barger inventara la palabra weblog.
Esa es la enorme ventaja que le veo a Katia, junto con las siguientes:
Se nota que lee los posts
Suele responder en los comentarios
Intenta dar seguimiento a los temas que le sugieren
Y lo más importante, se “baja” al nivel de sus lectores y tiene la disposición de aprender de ellos.
Me parece que Katia ha encontrado su lugar natural, creo que tendrá la libertad y el espacio, su espacio, para seguir bloggeando como lo hace ya desde varios años y fuera de la red.
Solo un comentario, hay algunos problemas técnicos y ligas que no las pusieron bien. Además le queda un reto, tener el tiempo suficiente para darle seguimiento a un blog que en el primer post ha recibido muchos comentarios. Casi podría apostar que puede convertirse en una de las bloggers más leídas de México. Ojalá que El Universal le pague el tiempo que inventirá en ello. La blogósfera mexicana sigue en consolidación. Este es un buen ejemplo de la sinergia periodismo-blogging.