Resulta que Los Guaros, de Venezuela, estàn organizando un evento de dos días llamado Blogstock, emulando el nombre del mítico Woodstock de los sesenta.
Habrá grupos de rock, desde luego, y según anuncian mucha bebida.
El utilizar un nombre como Woodstock podría etiquetar el evento como un hoyo de hippies cibernéticos o algo así, y aunque El Universal de Venezuela les haya hecho una nota reivindicando la reunión, la verdad es que el poder mediático es muy fuerte y me parece que la simple nominalización y el título que ponen en la nota (BlogStock toma a Barquisimeto con amor, paz e irreverencia) incide para que en Venezuela puedan pensar que los bloggers no son más que unos drogadictos y alcohólicos, buenos para nada. Lo que siempre he repetido: los actores legitimados dirigen de alguna forma el rumbo de la legitimación de los actores emergentes.
Más allá de esto, el espíritu colaborativo del evento es lo que me llama la atención y por supuesto el cariz contracultural del mismo, ligeramente distinto a las reuniones que organizaba (u organiza, ya no sé) el Innombrable en México.
Por cierto, en su blog utilizan demasiados regionalismos que no entiendo, lástima que no tengo a la mano a mi amiga Adriana Cely para que me explicara de qué se trata.