Blogs, hijos bastardos de la globalización
Con este post comienzo una nueva sección llamada “La frase de la semana” (mi creatividad anda semidormida). Aunque en realidad no pienso hacerlo una vez por semana, dejaré el cliché mediático. Lo que quiero es hacer una especie del “Por mi madre, bohemios” monsivaisiano, pues nuestros políticos (y otras especies) dan cada declaración que hacen palidecer al mismísimo cantinflas.
Comienzo con un pequeño párrafo de Juan José González Mejía, articulista de El Sol de Tampico. El tema son los blogs, y al parecer no son santo de su devoción. Cito:
“blogs”, hijos bastardos e irremediables de la globalización, han servido más como masturbaciones intelectuales que de una efectiva y preocupada responsabilidad ante el oficio de la escritura.
Me detengo un poco en el blog. Considerados diario o bitácora, lo cierto es que, literariamente, el blog es un accesorio del ego, de la ornamentación intelectual”.
Solo tres observaciones:
1. Hay hijos de la globalización todavía más bastardos.
2. Hay masturbaciones todavía más intelectuales (¿o intelectuales más masturbados?)
3. Hay ornamentaciones todavía más ególatras.
La nota completa aqu.


