Ludismo, la tecnologÃÂa contra la sociedad
La relación tecnologÃÂa-sociedad ha sido históricamente difÃÂcil, es decir, la tecnologÃÂa ha servido la mayorÃÂa de las veces como herramienta de explotación de unos cuantos hacia muchos otros. No obstante, esto no es culpa de la tecnologÃÂa por sàmisma, sino que forma parte de un sistema en el que el domminio de unos sobre otros se da no solamente a través de la tecnologÃÂa sino que tiene lugar bajo cualquier tipo de jerarquÃÂa (hombres sobre mujeres, patrones sobre trabajadores, adultos sobre niños, blancos sobre negros, norte sobre sur) y en estas relaciones no siempre interviene la tecnologÃÂa.
Sin embargo, en ocasiones la tecnologÃÂa ha sido el chivo expiatorio, es decir, se ha tomado a la tecnologÃÂa como causante de los males del mundo. A esta manera de pensar se le llama determinismo tecnológico e impide constatar que la tecnologÃÂa es relacional, es decir, influye sobre el ser humano pero al mismo tiempo es influida por él. La tecnologÃÂa no tiene vida propia, se inserta en un mundo de relaciones desiguales. Está sujeta a un cambio en su uso
Cuelgo un artÃÂculo que publiqué en la revista Tecnocultura sobre este mismo tema. Se llama TecnologÃÂa y progreso, un binomio a debate. Pero los amigos de TESE todavÃÂa no suben los últimos números.
Trata también sobre ludismo, neoludismo, tecnoutopÃÂa y tecnorrealismo.
